‘Ruega por nosotras’: Daniel Monzón lleva a San Sebastián la memoria del franquismo

La película, protagonizada por Zoe Bonafonte, Manuela Calle y Adelfa Calvo, se presenta en la Sección Oficial fuera de concurso dentro del ciclo ‘50 años de libertad’ y llegará a los cines el 6 de noviembre.

El Festival de San Sebastián ha acogido la presentación de ‘Ruega por nosotras’, la nueva película de Daniel Monzón, un drama ambientado en 1974 que dirige la mirada hacia una realidad todavía poco conocida del franquismo: la situación de las jóvenes internadas en instituciones dependientes del Patronato de Protección a la Mujer.

La película forma parte de la Sección Oficial del 74º Festival de San Sebastián, aunque fuera de concurso, dentro de las Proyecciones Especiales del ciclo ‘50 años de libertad’. La presentación en Donostia ha reunido al director y guionista Daniel Monzón, el también guionista Jorge Guerricaechevarría, las actrices Zoe Bonafonte, Manuela Calle, Adelfa Calvo, Belén Cruz, Carla Domínguez y María Gandiaga, además de miembros del equipo de producción.

Imágenes ©SSIFF – Jorge Fuembuena

1974: una institución destinada a controlar a las jóvenes

La historia se sitúa en Barcelona en 1974. Ana, de 19 años, pertenece a una familia acomodada y es considerada una joven rebelde. Después de una escapada nocturna, su padre decide enviarla al Patronato de Protección a la Mujer, una institución creada para ejercer control sobre mujeres jóvenes consideradas fuera de las normas sociales y morales de la época.

Ana es trasladada a Madrid e internada en un reformatorio dirigido por religiosas. Allí comienza una experiencia marcada por la disciplina y el aislamiento, en la que la amistad con otras jóvenes se convierte en una de sus principales formas de resistencia.

Entre ellas está Sole, una chica procedente de un entorno rural cuya vitalidad establece rápidamente un vínculo con Ana. Esa relación se convierte en uno de los ejes emocionales de la película y en una vía de supervivencia frente al entorno en el que ambas se encuentran.

© David Herranz

Una historia situada en la memoria reciente

Más allá de su argumento, Ruega por nosotras se acerca a un episodio de la historia española relacionado con la represión y el control social ejercido sobre mujeres jóvenes durante el franquismo.

El Patronato de Protección a la Mujer estuvo activo durante décadas y su existencia se prolongó hasta 1985. La película utiliza la experiencia de Ana para aproximarse a ese contexto desde la ficción y poner el foco en las jóvenes que pasaron por este tipo de instituciones.

La elección de 1974 tampoco es casual dentro del relato: la película se sitúa en los últimos años de la dictadura y muestra un sistema de control que todavía seguía funcionando antes de la llegada de la democracia.

En este sentido, su inclusión en ‘50 años de libertad’ sitúa la película dentro de una programación del Festival dedicada a abordar diferentes cuestiones relacionadas con la memoria, los derechos y la transformación social durante el proceso de llegada de la democracia.

Daniel Monzón vuelve al cine desde una historia de mujeres

Con Ruega por nosotras, Daniel Monzón se coloca al frente de una película de carácter histórico y social después de una trayectoria cinematográfica que ha transitado por géneros muy diferentes.

El cineasta comparte el guion con Jorge Guerricaechevarría, colaborador habitual de su filmografía. La fotografía corre a cargo de Carles Gusi, el montaje es de Mapa Pastor y la música está firmada por Roque Baños. La película tiene una duración de 136 minutos.

Zoe Bonafonte encabeza un reparto coral

Zoe Bonafonte interpreta a Ana, protagonista alrededor de la que se articula la historia. Junto a ella, Manuela Calle da vida a Sole y Adelfa Calvo forma parte también del reparto principal.

La película cuenta además con María Cerezuela, Shiara Fernández, Carla Domínguez, María Gandiaga, Malena Gutiérrez, Belén Cruz, Bea Segura y Xavi Sáez, entre otros intérpretes.

La presencia de varias jóvenes actrices permite construir un reparto coral en el que las diferentes experiencias de las internas forman parte del retrato colectivo que propone la película.

Una película sobre la memoria y los vínculos

Ruega por nosotras parte de una experiencia de sometimiento, pero sitúa en el centro de su relato los vínculos que se generan entre las jóvenes que comparten ese espacio.

La amistad entre Ana y Sole funciona como contrapunto a un entorno construido alrededor de la vigilancia y la disciplina. Frente a un sistema que pretende controlar sus comportamientos, sus relaciones y su forma de entenderse a sí mismas, las protagonistas encuentran en las otras chicas un espacio de apoyo.

La película llegará a las salas españolas el 6 de noviembre de 2026, distribuida por Elastica.

Con Ruega por nosotras, Daniel Monzón lleva a la pantalla una historia situada en los últimos años del franquismo y utiliza la ficción para recuperar la experiencia de unas jóvenes cuya historia forma parte de una memoria que durante años permaneció en segundo plano.

Galería

©SSIFF – Jorge Fuembuena

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