Marbella. Expediente judicial: poder, crimen y una nueva guerra en la Costa del Sol

Corrupción, luchas de poder y crimen organizado vuelven a cruzarse en Marbella. Expediente judicial, la nueva entrega del universo creado por Alberto Marini y Dani de la Torre, que se estrena el 22 de enero de 2026 en Movistar Plus+. La serie regresa más afilada, más madura y con una clara declaración de intenciones: ampliar el foco y complejizar un mundo donde la ley, el dinero y la ambición conviven en permanente tensión.

Creada por Alberto Marini y Dani de la Torre, sobre una idea original de Nacho Carretero y Arturo Lezcano, la ficción es una producción original de Movistar Plus+, producida por Buendía Estudios Canarias, y continúa explorando el lado menos luminoso de la Costa del Sol.

Título: Marbella. Expediente judicial

Creación: Alberto Marini y Dani de la Torre

Idea original: Nacho Carretero y Arturo Lezcano

Dirección: Dani de la Torre y Oskar Santos

Guion: Alberto Marini

Género: Thriller

Episodios: 6 x 45 minutos

Estreno: 22 de enero de 2026

Plataforma: Movistar Plus+

Reparto principal: Fernando Cayo, Hugo Silva, Natalia de Molina, Elvira Mínguez, Manuela Calle, Agustín Domínguez, Ignacio Mateos, Juanlu González, Cristalino, Claudia Galán, Antonio Araque.

Sinopsis

César Beltrán (Hugo Silva) se enfrenta esta vez a un enemigo distinto a todos los anteriores: Carmen Leal (Natalia de Molina), fiscal antidroga de Marbella. Implacable, lúcida y convencida de que la lucha contra el crimen organizado no puede ganarse sin depurar antes las grietas del propio sistema judicial.

Carmen pone el foco en un objetivo incómodo: los tres abogados que defienden a la mayoría de los grandes criminales de la Costa del Sol, figuras clave —según ella— de muchos de los fracasos recientes de la justicia. El choque entre ambos personajes marcará una temporada donde la ley, el poder y la moral se difuminan constantemente.

Crítica NouArte: una serie que crece, se afianza y pide más

Vuelve Marbella y vuelve con todo lo que la define: sus juegos de poder, sus alianzas inestables, sus tramas judiciales y ese ecosistema donde el crimen organizado se mueve con absoluta naturalidad. Pero esta segunda temporada da un paso más. La serie se consolida y madura, tanto en lo narrativo como en lo visual.

Uno de sus grandes aciertos es la llegada de Natalia de Molina, que se convierte en el auténtico motor de la temporada. Su Carmen Leal no solo está bien escrita: está interpretada con una solidez y una autoridad que elevan cada escena. Es un gusto ver a una mujer ocupando el centro del relato desde el poder, sin concesiones ni subrayados innecesarios.

Especial mención merece la dupla inesperada que forma junto a Elvira Mínguez, una combinación que no sabíamos que necesitábamos y que aporta una tensión y una riqueza dramática enormes. A ellas se suma, además, la presencia de Ana Wagener, reforzando un bloque femenino que redefine el equilibrio de fuerzas de la serie.

En lo visual, Marbella. Expediente judicial vuelve a ofrecer imágenes espectaculares, con una puesta en escena muy cuidada. Destaca especialmente una escena en el mar, probablemente una de las más potentes que se han visto en una serie española en los últimos años, tanto por su ejecución como por su carga simbólica.

Si algo deja claro esta temporada es que el universo Marbella aún tiene recorrido. Los personajes crecen, las tramas se vuelven más complejas y el final pide, casi exige, una tercera temporada. La serie no solo mantiene su identidad: la refuerza.

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