El Ministerio de Cultura reconoce al actor y creador teatral por una interpretación que lleva el clown, la música, el mimo y la acrobacia al centro de una propuesta escénica marcada por el riesgo y la contemporaneidad
El Ministerio de Cultura ha concedido el Premio Nacional de Teatro 2026 a Oriol Pla i Solina, reconociendo especialmente su trabajo como intérprete y cocreador de ‘Gula (Gola)’, una propuesta escénica que el jurado define como “deslumbrante” por su capacidad para integrar diferentes artes y disciplinas.
Premio Nacional de Teatro distingue anualmente la labor de una persona o entidad en el ámbito teatral, ya sea por una obra o actuación desarrollada durante el año anterior o por una trayectoria profesional.
En el caso de Pla, el reconocimiento pone el foco en una manera de entender la escena en la que el cuerpo, el movimiento y la interpretación conviven con el clown y otras disciplinas performativas.

Oriol Pla fotografiado por Claudia Serrahima
‘Gula (Gola)’, el centro del reconocimiento
El jurado ha destacado la interpretación de Oriol Pla en ‘Gula (Gola)’, espectáculo del que es cocreador junto a Pau Matas Nogué.
La valoración del jurado subraya el “dominio de diferentes artes y disciplinas” del intérprete, así como una técnica que permite introducir “con virtuosismo el lenguaje del clown en el hecho teatral”.
La obra ha sido reconocida también por su capacidad para conectar con el presente. El jurado la define como “un éxito contundente que ha conquistado a la crítica y al público”, destacando su esfuerzo, riesgo y originalidad como elementos que elevan la propuesta escénica.
El premio, por tanto, no se limita a reconocer una interpretación concreta, sino una concepción del teatro basada en la mezcla de lenguajes y en la búsqueda de nuevas formas de relación entre intérprete y escenario.
Una trayectoria marcada por la creación y la interpretación
Nacido en Barcelona en 1993, Oriol Pla comenzó su relación con el teatro a los seis años, dentro de la compañía familiar Teatre Tot Terreny. Su formación ha estado vinculada al circo y a la escuela de Lecoq, además de desarrollarse mediante cursos y aprendizaje autodidacta.
Desde entonces, ha construido una trayectoria que combina interpretación, creación y dirección, tanto en teatro como en cine y televisión.
En escena ha participado en proyectos como Santa Joana dels Escorxadors, Jo Mai, Ragazzo, La Calavera de Connemara y Falaise, además de desarrollar trabajos propios como creador en Be God Is, Ragazzo y Odisseus.
También ha colaborado con nombres como Àlex Rigola, Iván Morales, Lali Álvarez, Iago Pericot y Baró d’Evel.
Su trabajo se caracteriza por una aproximación física a la interpretación en la que el clown, la música, el mimo, la acrobacia y la danza forman parte de un mismo lenguaje escénico.
Del teatro al audiovisual
La carrera de Pla también se ha desarrollado en el cine y la televisión desde que tenía 11 años. Ha trabajado con cineastas como Agustí Villaronga, Cesc Gay, Mariano Barroso y Jaime Rosales, participando tanto en papeles protagonistas como secundarios.
Su recorrido audiovisual incluye además trabajos junto a intérpretes como Ricardo Darín, Martin Freeman, Nathalie Poza, Nora Navas, Karra Elejalde e Irene Escolar.
En 2018 debutó como director con ‘Travy’, una obra coescrita junto a Pau Matas y producida por el Teatre Lliure. El proyecto recibió el Premio de la Crítica al mejor espectáculo de Pequeño Formato.
Su trayectoria se amplió posteriormente con el reconocimiento internacional. En 2025 se convirtió en el primer intérprete español en ganar un Premio Emmy Internacional a la mejor interpretación masculina, por su trabajo en la serie Yo, adicto.
Un premio para una forma de entender la escena
El Premio Nacional de Teatro 2026 llega así en un momento especialmente significativo de la trayectoria de Oriol Pla. Su recorrido evidencia una carrera construida en los límites entre distintas disciplinas, desde el teatro familiar y el circo hasta la creación contemporánea y la interpretación audiovisual.
Con ‘Gula (Gola)’, esa mezcla alcanza una de sus expresiones más reconocidas. El jurado premia precisamente la capacidad de Pla para convertir diferentes herramientas escénicas en un lenguaje propio y para abordar el presente desde una propuesta que combina técnica, riesgo y originalidad.
Más que un reconocimiento a una trayectoria ya consolidada, el Premio Nacional de Teatro 2026 señala también la relevancia de una generación de creadores que entiende el escenario como un territorio abierto, donde las fronteras entre teatro, movimiento, clown y otras disciplinas dejan de ser rígidas.
Y ahí reside una de las claves del reconocimiento a Oriol Pla: hacer del riesgo una herramienta artística y del cuerpo un lenguaje teatral.
También te puede interesar
Drácula se pasa a la comedia: cinco intérpretes, más de quince personajes y un Rooftop lleno de mordiscos
“Timón de Atenas”: la tragedia más amarga de Shakespeare llega al Festival de Mérida
Juan Mayorga recupera El jardín quemado en el Teatro de La Abadía
“Ubú” llega a Nave 10 Matadero
“SACRESIZE”: Alberto Velasco convierte Teatros del Canal en una celebración política y poética de los cuerpos gordos