Jean Cruz La duda como acto de valentía

Pubertat no es solo una serie: es una conversación incómoda, necesaria y profundamente actual. Bajo la mirada precisa de Leticia Dolera, la ficción pone el foco en la adolescencia, el poder, la masculinidad y las grietas de un sistema que muchas veces exige certezas donde solo hay dudas. En ese terreno complejo se mueve Jean Cruz, que da vida a Daniel, un personaje atravesado por la culpa, la responsabilidad y la necesidad urgente de cuestionarse a sí mismo.

En esta entrevista para NouArte, el actor reflexiona sobre la construcción de un personaje que incomoda porque se parece demasiado a la realidad, sobre el valor de la vulnerabilidad masculina, el compromiso social en la ficción y la urgencia de volver a dialogar —de verdad— entre generaciones.

Artista Jean Cruz
Entrevista Nerea FerGom
Agradecimiento Mucho Arte Management
Y Laura Piñana

«La verdad se revela a quienes se atreven a dudar»

NFG: Pubertat ha generado un fuerte impacto por su mirada crítica y emocional. ¿Qué fue lo primero que le movió del personaje de Daniel?
Jean Cruz: Lo más atractivo de Daniel es precisamente lo crítico que pretende ser consigo mismo. Es un tipo capaz de cuestionar a su entorno, lo aprendido y lo replicado, pero sobre todo de dudar de sí mismo. Como dice el capítulo 2 de Pubertat: “la verdad se revela a quienes se atreven a dudar”.

NFG: Daniel se enfrenta a la presión de ser un “buen padre” en un entorno que no parece permitir errores. ¿Cómo se trabaja un personaje que vive entre la culpa y la responsabilidad?
JC: Daniel está sumergido en la precariedad económica y laboral, pero también en la precariedad afectiva y emocional. Aun así, intenta recomponerse y entender qué le está pasando a él y a su entorno. Trabajar este tipo de personajes es un viajazo, porque el cuestionamiento va siempre de personaje a persona, y la reflexión te la llevas a casa, a tu vida diaria.

NFG: La serie aborda el abuso de poder desde distintos ángulos. ¿Qué reflexiones le surgieron al interpretar a alguien que también es víctima y, a veces, cómplice del sistema?
JC: La mayor reflexión es que, cuando no vives las cosas directamente, es muy fácil opinar y plantear soluciones. Cuando las vives en primera persona, todo cambia. En una época donde todos queremos opinar —y tener razón—, es urgente volver a poner de moda la reflexión, la empatía y el respeto que hemos perdido.

NFG: ¿Hubo algún momento del rodaje en el que sintió que Daniel le pedía más de lo habitual como actor?
JC: En general, la historia es compleja y exigente. Y trabajar estos temas con menores lo complica todavía más. Pero eso está bien: la vida es complicada y cuanto antes lo asumamos y la confrontemos, mejor.

La mirada de Leticia Dolera

NFG: Leticia Dolera tiene una sensibilidad muy particular al dirigir. ¿Cómo fue trabajar bajo su mirada?
JC: Si tuviera que definir a Leticia con una palabra, sería “capacidad”. Es capaz de mil cosas a la vez. Fue muy inspirador verla trabajar, ver su valentía, su empatía y su manera de crear equipo y comunidad. Ya seguía su carrera desde antes: su mirada sensible, cuidadosa y a la vez afilada y crítica siempre me ha atrapado.

NFG: A través de Daniel, la serie desmonta muchos clichés masculinos. ¿Cree que la ficción española está permitiendo miradas más vulnerables sobre la masculinidad?
JC: Absolutamente sí. Ya no es solo una necesidad de la mujer, también lo es del hombre. No somos de cartón piedra ni un cliché. Somos lo que somos, y eso implica vulnerabilidad, humanidad y diversidad. Afortunadamente, eso empieza a tener cabida en las historias.

Ficción con impacto social

NFG: Ha trabajado en series muy distintas. ¿En qué se diferencia Pubertat de sus proyectos anteriores?
JC: Es de los trabajos con mayor calado social que he hecho. Cumple una función que va más allá del entretenimiento: hablar de lo que nunca se habla, generar debates entre adultos, jóvenes y, sobre todo, entre generaciones. Hoy los adultos dialogan cada vez menos con los más jóvenes, y Pubertat pone esos silencios sobre la mesa.

NFG: La serie conecta con adolescentes y padres. ¿Qué conversación le gustaría que se abra tras verla?
JC: La necesidad urgente de posicionarte como un referente seguro para tu hijo o hija. No podemos delegar la educación sexoafectiva en gurús, redes sociales o el porno. Ese debería ser el punto de partida de una conversación larga y necesaria.

NFG: Tiene un fuerte sentido de responsabilidad social en su trabajo. ¿Qué criterios le guían al aceptar un personaje?
JC: Muy pocos actores pueden elegir proyectos, y sería mentir decir lo contrario. Pero desde que empecé me he negado a contar historias que no aportan nada y que se construyen desde el estereotipo y el cliché.

Mirar al futuro

NFG: ¿Qué le pide profesionalmente al 2026?
JC: Llevaba un año escribiendo una serie audiovisual y por fin la he terminado. Al 2026 solo le pido que esa historia se haga realidad. Confío en que así será.

NFG: Recomendación cultural para nuestros lectores.
JC: Estoy releyendo Cuentos para pensar, de Jorge Bucay. Como dice él: “Los cuentos sirven para dormir a los niños y para despertar a los adultos”. No puede venir más al caso.

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