En Salmodiaré, Curro Sánchez Herrera firma un poemario íntimo y atravesado por lo espiritual que explora tres formas de amar —a Dios, a los hombres y a la juventud— desde un lugar de fragilidad, conflicto y gratitud. Un libro donde la poesía se convierte en espacio de encuentro entre fe, identidad y experiencia vital.
Lejos de concebirse como un proyecto literario planificado, Salmodiaré nace de una acumulación lenta de poemas escritos a lo largo de los años, en distintos momentos de búsqueda personal. El resultado es un libro que se articula en tres movimientos que dialogan entre sí y trazan un recorrido emocional y espiritual marcado por el deseo, la herida y la necesidad de sentido.

Amar a Dios desde la fragilidad
La primera parte del poemario reúne textos dirigidos a Dios desde un lugar vulnerable, donde la oración se aleja del dogma y se aproxima a la experiencia viva. Aquí, lo divino no se presenta como discurso aprendido, sino como presencia que acompaña en el duelo, la duda y el anhelo de santidad. La poética de Sánchez Herrera dialoga con referentes como el Cantar de los Cantares, los Salmos o Ernesto Cardenal, integrando una mirada espiritual atravesada por lo social y lo político.
El amor humano como revelación
El segundo bloque se adentra en los amores pasados, poemas dedicados a antiguos vínculos afectivos masculinos donde la entrega y el sufrimiento se revelan como experiencias profundamente trascendentales. En estos textos, el amor no funciona como refugio ni consuelo, sino como un lugar de verdad. La frontera entre lo humano y lo divino se diluye, y el deseo se reivindica como parte inseparable de la experiencia espiritual.

Juventud, viaje y búsqueda
El tercer movimiento abre el libro al mundo: ciudades, paisajes, viajes y recuerdos escritos desde una adolescencia en tránsito. No hay nostalgia idealizada, sino conflicto y aprendizaje. La juventud aparece como un territorio inestable donde se cruzan el deseo, la pérdida y la necesidad de nombrar lo vivido.
Poesía como testimonio
La trayectoria personal del autor atraviesa inevitablemente el libro. Criado en el Camino Neocatecumenal, Sánchez Herrera escribe desde la experiencia de descubrirse gay en un entorno religioso cerrado y del posterior abandono de la comunidad. La poesía se convierte así en un espacio de diálogo posible con Dios, sin renunciar al cuerpo, al deseo ni a la biografía.
El título del poemario remite al Salmo 138 —“Delante de los ángeles para ti salmodiaré”— y resume el espíritu del libro: una escritura que oscila entre la súplica, la confesión y la acción de gracias. Salmodiaré no busca provocar ni reconciliar discursos, sino dar testimonio honesto de una experiencia vivida, donde la palabra poética funciona a veces como oración y otras como necesidad de decir.
Con este libro, Curro Sánchez Herrera propone una poesía que abraza la contradicción y entiende el amor —en todas sus formas— como un movimiento que regresa siempre a su origen para agradecer lo vivido y lo que aún está por venir.
También te puede interesar
‘La amiga que me dejó’, el necesario relato de Nuria Labari sobre las rupturas de amistad
Pablo Rivero, ‘La canguro’ y la consolidación de una voz literaria propia
Carmen Kurtz: la voz silenciosa que transformó la literatura española del siglo XX
Back to the Book Festival 2025 en El Matadero: celebración literaria, talleres y cultura independiente que reconectan lectores
Federico García Lorca 89 años de ausencia que resuenan con furia poética