El audiovisual español sigue suspendiendo en diversidad

El Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales presenta su Informe ODA 2026 y concluye que las ficciones españolas continúan siendo mayoritariamente heteronormativas, poco inclusivas y alejadas de la realidad social del país.

La diversidad en el audiovisual español avanza, pero lo hace a un ritmo mucho más lento de lo que cabría esperar. Esa es una de las principales conclusiones del Informe ODA 2026, presentado por el Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales, que analiza 125 películas y 91 temporadas de series españolas estrenadas durante 2025.

El estudio, convertido ya en una referencia anual para medir la representación de colectivos históricamente infrarrepresentados en pantalla, señala que las cifras de inclusión se han estancado en ámbitos como la diversidad LGBTIQA+, la racialización o la representación de personas con discapacidad. Además, incorpora por primera vez un análisis específico sobre la clase social y el impacto de las desigualdades económicas en la ficción española.

© Irene Medina. Cortesía de Fundación Telefónica, 2026

Un audiovisual alejado de la realidad social

Uno de los aspectos más llamativos del informe es la incorporación de un apartado dedicado a la representación de la clase social. Los resultados reflejan que la mayoría de personajes pertenecen a una supuesta clase media, representando cerca del 48 % tanto en cine como en televisión.

Sin embargo, el estudio denuncia un fenómeno de «desclasamiento» en la ficción española. La pobreza y las dificultades económicas apenas aparecen reflejadas de manera realista, mientras que la riqueza suele presentarse como un contexto normalizado y pocas veces cuestionado.

La crisis de la vivienda, una de las principales preocupaciones sociales actuales, continúa prácticamente ausente en las narrativas audiovisuales, salvo excepciones destacadas como Olivia y el terremoto invisible o Los tortuga, producciones que sí abordan el impacto de la desigualdad económica en la vida cotidiana de sus personajes.

Más personajes con discapacidad, pero aún rodeados de estereotipos

El Informe ODA 2026 también detecta una evolución positiva en la representación de personas con discapacidad. Durante 2025, el porcentaje de personajes con discapacidad alcanzó el 5,8 %, frente al 3,2 % registrado el año anterior.

Gran parte de este incremento está relacionado con una mayor presencia de cuestiones vinculadas a la salud mental, como la ansiedad o la depresión. No obstante, el informe advierte que todavía persisten numerosos clichés.

La discapacidad continúa utilizándose con frecuencia como detonante narrativo o incluso como una especie de castigo para determinados personajes. Además, existe una clara diferencia de género en la representación: los hombres suelen estar asociados a discapacidades físicas o sensoriales, mientras que las mujeres aparecen vinculadas principalmente a discapacidades psicosociales.

Entre los ejemplos más destacados de representación positiva figura Sorda, una de las producciones más reconocidas del último año, que sitúa la discapacidad en el centro del relato sin reducir a su protagonista únicamente a esa condición.

La representación racial retrocede

Si la discapacidad avanza tímidamente, la representación racializada experimenta un preocupante retroceso. Según los datos del informe, los personajes racializados representan únicamente el 9,98 % del total de personajes analizados, casi tres puntos menos que en 2024.

Los personajes latinoamericanos siguen siendo los más representados dentro de este grupo, seguidos por personajes negros, árabes, gitanos y asiáticos.

Sin embargo, el informe destaca la persistencia de estereotipos especialmente problemáticos. Los personajes gitanos continúan apareciendo frecuentemente asociados a narrativas relacionadas con la delincuencia, las drogas o el ámbito penitenciario.

Además, ODA denuncia que muchas ficciones siguen vinculando racialización y precariedad económica, perpetuando una imagen distorsionada de la sociedad española. El estudio identifica también el denominado «síndrome Pepito Grillo», un recurso narrativo mediante el cual los personajes racializados funcionan exclusivamente como la voz moral o la conciencia de los protagonistas blancos.

Personajes LGBTIQA+: más visibles, pero concentrados en pocas producciones

La representación LGBTIQA+ se mantiene prácticamente estancada respecto a años anteriores. En 2025, los personajes queer representan el 10,07 % del total, una cifra prácticamente idéntica al 10,11 % registrado en 2024.

Más preocupante aún resulta la concentración de esta representación en un número muy reducido de producciones. De las 125 películas analizadas, 92 no incluyen ningún personaje LGBTIQA+, mientras que casi la mitad de los personajes queer detectados aparecen concentrados en apenas siete títulos.

El informe también señala que muchas de estas historias siguen girando exclusivamente en torno a la discriminación, las relaciones sentimentales o el proceso de aceptación de la identidad sexual, limitando la diversidad de experiencias representadas.

Como dato relevante, ODA destaca la aparición del primer personaje intersexual identificado en los siete años de historia del estudio: Renata, personaje central de la serie Olympo.

Mujeres: más presencia, pero asociadas a juventud y violencia sexual

La representación femenina presenta una realidad desigual. Mientras que en las series aumenta hasta alcanzar el 48,44 % de los personajes, en el cine experimenta un ligero descenso.

El informe subraya además que muchas de las narrativas protagonizadas por mujeres continúan vinculadas a la violencia sexual, aunque reconoce que las ficciones recientes están abordando esta problemática desde perspectivas más complejas y diversas.

También se observa una clara brecha generacional: las mujeres tienen una presencia mayoritaria en edades jóvenes, pero desaparecen progresivamente a medida que aumenta la edad de los personajes. La vejez femenina continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes de la ficción española.

La industria debate cómo construir una ficción más inclusiva

La presentación del Informe ODA 2026 tuvo lugar en Espacio Fundación Telefónica y contó con una mesa redonda moderada por la divulgadora cultural Eugenia Tenenbaum.

Durante el encuentro participaron profesionales como el cineasta Afioco Gnecco, la actriz y guionista Samia Jahjah, el director Domingo Pisón y Paula Serna Arranz, directora de investigación de ODA.

Entre las reflexiones compartidas destacó la necesidad de entender la diversidad no como una excepción o una temática específica, sino como una característica natural de los personajes y de las historias que se cuentan.

Un reto pendiente para el audiovisual español

Los datos del Informe ODA 2026 muestran una realidad compleja. Aunque existen producciones que están ampliando los límites de la representación y construyendo relatos más inclusivos, la fotografía general continúa reflejando un audiovisual donde muchos colectivos siguen estando ausentes, estereotipados o relegados a papeles secundarios.

La investigación concluye que la diversidad no solo es una cuestión de representación, sino también de construcción cultural. Las películas y series tienen la capacidad de transformar imaginarios colectivos, generar referentes y contribuir a una sociedad más inclusiva.

Por ahora, las cifras indican que el sector audiovisual español aún tiene un largo camino por recorrer.

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