‘HESTIA’, la nueva película de Jota Linares sobre el sida en los noventa

‘HESTIA’: Jota Linares recupera la memoria del sida en la España de los noventa

Eneko Sagardoy y Hugo Welzel protagonizan el nuevo largometraje del director de ‘Las niñas de cristal’, acompañado por Milena Smit y Alberto San Juan. La película, prevista para 2027, aborda la amistad, los cuidados y las familias elegidas en una época marcada por el impacto del sida en la comunidad gay.

©JulioVergne

La memoria también puede construirse a través de las historias que durante años permanecieron en los márgenes. Ese es el punto de partida de HESTIA, el nuevo largometraje de Jota Linares, que sitúa su relato en la España de finales de los ochenta y principios de los noventa, cuando la euforia colectiva ante los cambios que atravesaba el país convivía con el impacto devastador del sida en numerosas vidas.

Protagonizada por Eneko Sagardoy y Hugo Welzel, junto a Milena Smit y Alberto San Juan, la película propone un recorrido por una época en la que los proyectos de futuro de muchos hombres gais quedaron atravesados por la enfermedad, el miedo y la pérdida. Su mirada, sin embargo, no se limita a la tragedia: el relato también explora la capacidad de encontrar afecto, construir vínculos y crear espacios de pertenencia cuando las estructuras familiares y sociales no ofrecen refugio.

Con guion de Jota Linares y Fer Pérez, HESTIA llegará a los cines en 2027. La producción está a cargo de La Filmahora, Towanda Pictures y Las películas del Apache, con la participación de TVE, Canal Sur TV y HBO. Filmax se encargará de su distribución.

Dos vidas que se cruzan en una España en transformación

La historia comienza con Miguel, un joven que afronta el final de su vida, y Hugo, que se encuentra al inicio de la suya. Cuando Miguel recoge a Hugo en la carretera, ambos emprenden un viaje que les permite atravesar una geografía alejada de la imagen de modernización que proyectaba España durante aquellos años.

Mientras Barcelona se preparaba para los Juegos Olímpicos de 1992 y Sevilla para la Exposición Universal, la película dirige su atención hacia quienes vivían una realidad distinta a la celebrada en los grandes acontecimientos nacionales. El contraste entre ese entusiasmo público y la experiencia íntima de sus protagonistas constituye uno de los ejes del relato.

El viaje funciona como algo más que un desplazamiento físico. A través de encuentros y lugares que conservan historias pendientes, los personajes se acercan a otras formas de entender la compañía y la supervivencia. La carretera se convierte así en el espacio desde el que la película explora la posibilidad de encontrar un hogar fuera de los modelos convencionales.

El título, HESTIA, remite a la idea del hogar y permite situar los cuidados en el centro de la historia. En lugar de presentar la enfermedad como el único elemento que define a sus personajes, la película busca reconstruir también sus deseos, sus relaciones y su capacidad para imaginar un futuro, incluso cuando ese futuro no puede desarrollarse como esperaban.

Una historia sobre el sida que no se limita al duelo

La representación del sida en el cine ha estado ligada con frecuencia a la pérdida y al sufrimiento. HESTIA parte de ese contexto histórico, pero plantea una aproximación que quiere recuperar también las experiencias de quienes sobrevivieron, acompañaron a otros o encontraron formas de sostenerse en comunidad.

Esa intención está presente en la reflexión de Jota Linares sobre el proceso de escritura. El director ha explicado que la investigación realizada junto a Fer Pérez les llevó a descubrir, entre los supervivientes de aquella época, una voluntad de vivir que modificó su perspectiva inicial sobre la historia.

La declaración señala una decisión narrativa relevante: reconocer la dureza de lo ocurrido sin convertir a los protagonistas únicamente en víctimas de las circunstancias. El afecto, el deseo, el humor y la belleza forman parte de una memoria que también necesita espacio para las experiencias cotidianas y los vínculos que hicieron posible seguir adelante.

La familia elegida adquiere especial importancia en ese contexto. Para muchas personas LGTBIQ+, los lazos de amistad y las redes de apoyo han sido fundamentales ante el rechazo social o la ausencia de reconocimiento familiar. La película incorpora esa dimensión a través de personajes que buscan un lugar propio en un entorno que no siempre les ofrece seguridad.

Jota Linares amplía su recorrido cinematográfico

Con HESTIA, Jota Linares continúa una trayectoria en la que ha trabajado sobre relaciones humanas, conflictos íntimos y personajes situados ante situaciones límite. Su debut en el largometraje llegó con Animales sin collar (2018), al que siguieron ¿A quién te llevarías a una isla desierta? y Las niñas de cristal, esta última ambientada en el mundo de la danza profesional.

Su trabajo también se ha extendido a la televisión, con proyectos como Días mejores, Urban y la temporada final de Élite. En el nuevo largometraje, el director se acerca a un episodio histórico desde una perspectiva que combina el drama y el viaje por carretera, con la memoria colectiva como trasfondo.

La escritura compartida con Fer Pérez sitúa el proyecto en un proceso de investigación que busca reconstruir un periodo sin separar sus condiciones sociales de la experiencia individual. La película no se limita a evocar una década: plantea una mirada sobre las vidas que quedaron fuera del relato triunfalista asociado a la transformación del país.

©JulioVergne

Un reparto coral para una historia de memoria y cuidados

Eneko Sagardoy interpreta a Miguel y Hugo Welzel da vida a Hugo. El reparto se completa con Alberto San Juan como Paco y Milena Smit como Flor, junto a Nicolás Illoro y Yune Nogueiras, que interpretan a Aitor y Begoña.

Sagardoy, ganador del Goya al mejor actor revelación por Handia, ha desarrollado su carrera entre el cine, la televisión y el teatro. Entre sus trabajos figuran Patria, Irati y Mía y Moi. Welzel, por su parte, ha participado en producciones como El hijo zurdo, Enemigos y La chica de nieve, y forma parte de una nueva generación de intérpretes que ha ido ganando presencia en el audiovisual español.

Del cortometraje al largometraje

HESTIA amplía el universo de un cortometraje homónimo dirigido por Linares, que inauguró en septiembre de 2025 la sección Made in Spain del Festival de San Sebastián. La pieza obtuvo posteriormente el Premio Fugaz 2026 al mejor cortometraje documental y continuó su recorrido por festivales.

El salto al largometraje permite desarrollar una historia de mayor amplitud alrededor de los mismos intereses: la memoria, la vulnerabilidad y las relaciones que sostienen a las personas en circunstancias extremas. La nueva película traslada esos elementos a un relato de ficción que combina el recorrido de sus protagonistas con una reconstrucción de la España de hace más de tres décadas.

Con estreno previsto para 2027, HESTIA pone el foco en una memoria que no puede contarse únicamente a través de las cifras de la epidemia ni de sus pérdidas. También está formada por las personas que cuidaron, por los vínculos que se crearon y por las vidas que encontraron maneras de continuar. Recuperar esas experiencias significa ampliar el relato histórico y reconocer que, incluso en los periodos más difíciles, la comunidad y el afecto también forman parte de lo ocurrido.

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