Entrevista | Luis Mottola: “La jaula no está afuera, la llevamos dentro”

El actor argentino-español Luis Mottola regresa a los escenarios madrileños con Gorila, la jaula humana, una de las propuestas más incómodas, provocadoras y contemporáneas de la temporada teatral. Dirigida por Edy Asenjo e inspirada libremente en el universo de Franz Kafka, la obra convierte el Teatro Muñoz Seca en una auténtica jaula emocional donde el espectador se enfrenta a preguntas sobre identidad, aceptación, éxito y autenticidad.

En escena, Mottola da vida a Macumba, un gorila de lomo plateado convertido en estrella mediática tras aprender a comportarse como un humano. Lo que comienza como una celebración termina revelándose como una feroz sátira sobre una sociedad obsesionada con encajar y agradar.

En conversación con Nerea FerGom para NouArte, el actor reflexiona sobre el teatro, la validación constante, las redes sociales, la violencia de la exposición pública y el precio que pagamos por ser aceptados.

Artista Luis Mottola
Entrevista Nerea FerGom
Agradecimiento Gran vía Comunicación

“Kafka ya vio el mundo en el que vivimos ahora”

Pregunta (Nerea FerGom): Gorila, la jaula humana parte de una premisa tan provocadora como profundamente humana: un gorila que ha aprendido a comportarse como un sapiens. ¿Qué fue lo primero que le impactó de esta historia cuando llegó a sus manos?

Luis Mottola:
La brutalidad, la sinceridad del texto. Kafka tiene esa capacidad de desnudar al ser humano sin concesiones y, cuando me propusieron el proyecto, lo primero que me tocó fue la desnudez del personaje sobre el escenario actuando como espejo. Este personaje no es un simple animal sino un reflejo de cualquiera de los millones de humanos sobre la Tierra intentando encajar.

El texto de Kafka es atemporal y habla, precisamente, de cómo consumimos nuestras vidas haciendo exactamente lo mismo: aprendiendo a comportarnos de un modo determinado, a verbalizar lo que se espera de nosotros, a movernos según unos códigos de sociedad que nos llegan desde fuera y también desde lo genético. En realidad, la jaula no está afuera sino dentro.

Luis Mottola:
Que es un conflicto universal. Todos hemos sentido esa fricción entre quiénes somos y quiénes debemos parecer. Macumba es una metáfora de ese momento en el que te miras al espejo y te preguntas cuánto has tenido que ceder para que te acepten, para que te quieran, para que te aplaudan.

Como actor, la complejidad de sostener esa dualidad en escena —la de parecer una cosa pero ser otra al mismo tiempo— me interesó muchísimo porque es la pura vida. El éxito visible y la grieta interna conviviendo y luchando entre sí.

Y sí, creo que todos, en algún momento, hemos domesticado una parte de nosotros mismos para sobrevivir socialmente. La pregunta es: ¿hasta qué punto merece la pena?

“El teatro tiene que costar, hay que sudarlo”

Pregunta: La obra combina humor incómodo, teatro físico, sátira social y performance. ¿Cómo se enfrenta un actor a un material tan exigente?

Luis Mottola:
Es una producción muy rompedora. No es el típico monólogo con una luz cenital y un drama contenido. Aquí la rabia se expresa desde lo físico, desde lo performativo, desde una estética que recuerda más a Las Vegas o a un talk-show psicodélico que a un teatro convencional.

Mi trabajo fue entrenar muchísimo para poder sostener todo eso sin perder la verdad del personaje. El cuerpo está constantemente en tensión. Hay cambios de registro continuos y una exigencia física enorme.

Pero también hay algo muy bonito: el público conecta desde el primer segundo. Viajan de la risa al silencio absoluto en cuestión de minutos. Y eso solo ocurre cuando el teatro está vivo.

El teatro tiene que costar. Hay que sudarlo. Si no, la emoción no está viva.

Pregunta: La obra habla de identidad, integración y presión social. ¿Cree que conecta especialmente con el momento actual?

Luis Mottola:
Absolutamente. Y lamentablemente también. Estamos en la era de la mentira, de la edición constante, de la necesidad de construir una imagen pública que muchas veces no se parece en nada a quienes somos realmente.

Kafka escribió sobre la alienación y sobre cómo el sistema te obliga a adaptarte o desaparecer. Y eso hoy está más vigente que nunca. Las redes sociales han llevado esa presión a un nivel brutal.

Todos estamos expuestos constantemente y todos sentimos esa necesidad de validación. Gorila habla exactamente de eso: de la dictadura de la apariencia.

“El éxito también puede ser una trampa”

Pregunta: La obra cuestiona hasta qué punto el éxito social puede alejarnos de nuestra autenticidad. ¿Qué reflexión personal le deja este proyecto?

Luis Mottola:
Que el éxito es una construcción y, muchas veces, una trampa. Nos han enseñado que el reconocimiento es la meta, que el aplauso valida quién eres. Pero incluso cuando lo consigues, queda una pregunta: ¿te están viendo a ti o a la versión que has construido para agradar?

Luis Mottola:
Madrid siempre impone. Es una ciudad muy teatral y el público aquí ha visto muchísimo teatro. Eso hace que sea un espectador muy exigente, pero también muy generoso cuando conecta con lo que está viendo.

Llegar al Teatro Muñoz Seca es una responsabilidad enorme porque es un espacio histórico. Pero también siento que Gorila puede resonar muchísimo aquí porque Madrid tiene espectadores dispuestos a dejarse incomodar y a entrar en propuestas diferentes.

Pregunta: ¿Qué cree que revela Macumba sobre nosotros mismos?

Luis Mottola:
Nuestra fragilidad. Nuestra dependencia de la aprobación externa. Y también la facilidad con la que sacrificamos partes esenciales de nosotros mismos para encajar.

Macumba refleja algo muy duro: hasta qué punto el ser humano es capaz de traicionarse para sentirse aceptado.

Pregunta: Su trayectoria abarca teatro, cine, televisión y formación. ¿Qué lugar ocupa hoy el teatro en su vida?

Luis Mottola:
El teatro es mi casa. Siempre lo ha sido. El cine y la televisión son maravillosos, pero el teatro tiene algo irrepetible: sucede en tiempo real, delante del público y sin filtros.

Aquí no puedes esconderte. Estás completamente expuesto. Y eso, aunque sea agotador, también es profundamente hermoso.

“Quiero que el espectador salga haciéndose preguntas”

Pregunta: ¿Qué le gustaría que el público se lleve después de entrar en esta “jaula humana”?

Luis Mottola:
Preguntas. Me gustaría que el espectador se viera reflejado ahí dentro y pensara en sus propias jaulas, en las máscaras que utiliza, en el precio que paga por pertenecer.

Y que lo haga sin culpa, pero con conciencia.

Pregunta: En NouArte siempre pedimos una recomendación cultural. ¿Qué le ha conmovido especialmente en los últimos meses?

Luis Mottola:
Estoy releyendo a José Saramago, especialmente Ensayo sobre la ceguera. Me parece increíble cómo sigue describiendo el colapso moral y social que vivimos hoy.

Y musicalmente estoy redescubriendo a Raphael, sobre todo su etapa más temprana. Hay una sofisticación en aquellos arreglos y en aquella manera de interpretar que me fascina muchísimo ahora mismo.

También sigo volviendo constantemente a artistas como Aretha Franklin, George Michael, Queen o ABBA. Creo que cada etapa de la vida te hace escuchar la música de una manera distinta.

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