Itziar Manero: «Cuidemos a nuestros amores, a los románticos y a los amistosos»

Por Nerea FerGom | NouArte Magazine

La amistad, el amor, los secretos y todo aquello que no siempre nos atrevemos a decir ocupan el centro de la historia de Coco, una ficción que parte de un viaje aparentemente festivo para adentrarse, poco a poco, en la complejidad de los vínculos humanos.

Itziar Manero da vida a Coco, uno de los personajes que atraviesa ese universo de afectos, contradicciones y decisiones que pueden cambiar la relación con quienes creemos conocer mejor. Una experiencia que, además, permite a la actriz explorar un género especialmente querido para ella: la comedia romántica.

En conversación con NouArte Magazine, Itziar Manero reflexiona sobre la construcción de Coco, la importancia de cuidar las amistades, los cambios que vive la representación de las mujeres en el audiovisual y esa necesidad de no perderse a una misma en una profesión tan apasionante como incierta.

«Las comedias románticas son un lugar seguro, un refugio o un abrazo»

Coco parte de una despedida de soltera, pero muy pronto se convierte en una historia sobre las relaciones humanas y los secretos que todos guardamos. ¿Qué fue lo primero que te conquistó del proyecto?

No sé si fue lo primero, pero uno de los grandes alicientes para mí era que se trataba de una comedia romántica. Es un género que me encanta y con el que he disfrutado mucho desde muy joven.

Creo que las comedias románticas son un lugar seguro cuando una necesita, como espectadora, un refugio o un abrazo. Poder encarnar un personaje y trabajar dentro de un código que pertenece a un género que tantas alegrías me ha dado ha sido un regalo.

He trabajado mucho y este proyecto ha supuesto muchos retos para mí, pero nunca dejaba de tener algo lúdico y divertido. Tanto en la preparación como en el rodaje, más allá de la autoexigencia o el cansancio, nunca dejaba de disfrutar ni de sentirme afortunada por poder estar viviendo esta experiencia.

Coco es un personaje muy luminoso, pero también tiene sus propias contradicciones. ¿Cómo fue encontrar el equilibrio entre lo que muestra a los demás y lo que realmente siente?

Es uno de los puntos más divertidos e interesantes del personaje: cómo la pobre intenta gestionar sus sentimientos sin hacer daño a nadie y cómo, precisamente en ese intento, comete muchas torpezas.

Se suele decir que los problemas de los personajes son alegrías para las actrices, y creo que así es.

En realidad, esto nos ocurre constantemente en la vida. A veces sentimos cosas que pueden resultar dolorosas para otras personas y, por eso, las mantenemos en secreto, mentimos o evitamos conversaciones incómodas. Lo más maduro e inteligente sería sentarnos a hablar con esa persona de una forma empática, sensible y asertiva. Pero, a la hora de la verdad, a veces no es tan fácil.

TODA LA VERDAD DE MIS MENTIRAS. Itziar Manero as Coco in analog photography of TLVDMM. Cr. Carla Oset/Netflix © 2025

«Las amistades también deben construirse con el tiempo»

La película habla mucho de la amistad y de esos vínculos que creemos inquebrantables hasta que la vida los pone a prueba. ¿Crees que las amistades requieren tanto trabajo como cualquier otra relación?

Totalmente. Las amistades necesitan ser cuidadas, comprendidas y escuchadas a lo largo del tiempo.

Al igual que las relaciones románticas, necesitan tiempo de calidad, responsabilidad afectiva e inteligencia emocional. Comprendemos que una relación de pareja evolucionará con los años, pero a veces suponemos que las amistades se mantendrán siempre igual por arte de magia.

Y no es así. Al igual que nosotras cambiamos, nuestras amistades también cambian. Los vínculos de amistad deben construirse a través del tiempo con mimo, escucha y cariño.

Gran parte de la historia funciona gracias a la química del grupo. ¿Cómo fue construir esa sensación de pandilla dentro y fuera del rodaje?

La verdad es que fue muy sencillo. Desde el principio, las directoras, Marina Pérez y María Togores, dieron mucha importancia a lo humano, a hacer equipo.

Ensayar era importante, por supuesto, pero también lo era conocernos y conseguir que todas y todos estuviéramos a gusto juntos. Creo que eso se trasladó de una manera muy natural al trabajo.

«Cuanto más se diversifica la mirada, más interesante es el cine»

En los últimos años estamos viendo personajes femeninos cada vez más complejos y alejados de los estereotipos. ¿Sientes que la industria está ofreciendo a las actrices historias con más matices?

Sí, creo que poco a poco la industria está ofreciendo a las actrices historias con más matices, y pienso que eso está ocurriendo porque cada vez hay más mujeres produciendo, dirigiendo y escribiendo.

Eso que llamamos «industria» era antes un espacio mayoritariamente masculino que contaba historias desde una determinada perspectiva. Ahora eso está cambiando: la industria es cada vez más diversa y, por tanto, también lo son las historias y las miradas.

Aún queda mucho camino por hacer, pero el cambio es innegable. Cuanto más se diversifica la mirada, más interesante es el cine que se realiza.

TODA LA VERDAD DE MIS MENTIRAS. Itziar Manero as Coco, Ricardo Gomez as Gus in episode 02 of TLVDMM. Cr. Carla Oset/Netflix © 2025

Como actriz, ¿qué buscas hoy en un personaje o en un proyecto para sentir que merece la pena embarcarse en él?

Son muchos los factores que pueden atraerme a un proyecto. A veces es, efectivamente, el personaje: encarnar a alguien muy diferente a los personajes que me suelen ofrecer, alguien que suponga un reto.

También le doy mucha importancia al género. Trabajar por primera vez en un determinado código interpretativo es muy enriquecedor y desafiante. Aprendes mucho y te ayuda a convertirte en una actriz más versátil.

Pero para mí también pesa mucho lo emocional y lo intuitivo. Hay películas en las que quizá tu personaje o tu trama no son lo más importante, pero quieres estar en esa película porque crees en ella. Porque quieres que exista y te hace feliz formar parte, independientemente de la importancia de tu papel.

Hay proyectos con los que me siento vinculada emocionalmente por lo que cuentan, por cómo lo cuentan y por su forma de entender el cine. Ahí siento que mi amor por esta profesión va más allá de mi carrera como actriz: es también amor por lo que el cine representa artística y colectivamente.

¿Qué crees que te llevas de Coco una vez terminada la experiencia?

Cada vez que veo una imagen de Coco, es decir, de mí misma caracterizada como ella, siento algo muy tierno y entrañable.

Creo que tenemos bastantes cosas en común. Quizá ella es más impulsiva que yo, más lanzada y piensa menos las cosas antes de hacerlas. Puede que me venga bien llevarme un poco de eso.

El audiovisual suele hablar mucho del amor de pareja, pero bastante menos de la amistad. ¿Crees que todavía quedan muchas historias por contar sobre esos afectos que también construyen quiénes somos?

Totalmente.

Me gusta mucho que Toda la verdad de mis mentiras, en comparación con otras comedias románticas, no cuente únicamente la historia de dos personas que se enamoran, sino también la historia de un grupo de amigos.

El enamoramiento es un estado y un proceso muy especial para el ser humano y es lógico que se haya escrito tanto sobre él. Pero, como dices, hay muchos otros afectos que nos construyen a lo largo de nuestra vida y que también merecen ser representados y contados a través del cine.

«Además de ser actrices, también somos muchas cosas más»

Estás viviendo una etapa muy interesante en tu carrera. ¿Cómo afrontas este momento profesional sin perder de vista quién eres fuera del trabajo?

Cuando te dedicas a aquello que te apasiona y además tienes la suerte de poder vivir de ello, a veces resulta difícil desconectar.

El trabajo de actriz puede ser muy absorbente y, al ser un oficio lleno de incertidumbres e inseguridades, es fácil entrar en un círculo de obsesión y ansiedad. Creo que es importante recordarnos que, además de ser actrices, también somos muchas cosas más.

Personalmente, siempre he tenido vínculos afectivos muy importantes en mi vida con personas que no se dedican al arte, y creo que eso me ha ayudado mucho a reconocerme más allá de mi «yo actriz».

Tengo amigos y amigas con quienes comparto profesión y con quienes me siento muy comprendida en muchos aspectos, pero también tengo amistades y familia que se dedican a otras cosas y con las que me siento comprendida desde otros lugares. Ambas facetas me hacen mucho bien y me ayudan a sentirme comprendida en mi totalidad.

Si el público pudiera quedarse con una sola idea después de ver la serie, ¿cuál te gustaría que fuera?

Cuidemos a nuestros amores, a los románticos y a los amistosos.

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